Hay experiencias que te cambian, pero hay personas que te sostienen en el proceso. Cuando uno decide irse al extranjero, piensa en el idioma, en las clases, en los viajes o en todo lo que está a punto de descubrir. Lo que pocas veces imagina es que, en medio de un lugar desconocido, encontrará personas que terminarán convirtiéndose en familia.
Amistades que nacen en mitad de la rutina, clases, planes o experiencias. Personas que empiezan siendo compañeras de aventura y acaban siendo ese lugar seguro al que siempre quieres volver. Porque a veces el hogar no es un lugar, sino las personas con las que compartes el camino.
Hoy queremos compartir el testimonio de Celia, que nos cuenta cómo, durante su experiencia en el extranjero, encontró algo que no esperaba: una amistad que se convirtieron en ese lugar seguro, el hogar.
Las amistades son una parte esencial de la experiencia. Peyten esta siendo uno de mis pilares durante este año, con ella he vivido los mejores momentos y estoy super agradecida de tenerla. Fue la primera que se ofreció a quedar conmigo fuera del instituto y su madre se encargo de que fuera un plan único. Desde entonces ambas se han volcado en mi, haciendo mi experiencia increíble y sobretodo me han echo sentir en todo momento parte de su familia. Encontrar amigos de verdad no es fácil y menos en otro país, pero si abres tu mente y eres tu mismo conseguirás personas que harán de tu año la mejor experiencia.Celia N – 4º ESO en Connecticut
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