Cada 30 de septiembre, Canadá se tiñe de naranja.
En colegios, comunidades y ciudades de todo el país, miles de personas llevan una camiseta naranja para recordar a los niños indígenas afectados por el sistema de escuelas residenciales y mantener viva una conversación fundamental sobre la historia de Canadá.
El mensaje que acompaña a esta fecha es sencillo:
Every Child Matters. Cada niño importa.
Pero detrás de estas tres palabras hay una historia que merece ser conocida.
¿Qué significa Every Child Matters?
El mensaje está estrechamente ligado al Orange Shirt Day, una iniciativa que nació para recordar a los niños indígenas que fueron separados de sus familias y comunidades y enviados a escuelas residenciales.
El color naranja está relacionado con la historia de Phyllis Webstad, cuya experiencia como niña en una de estas escuelas ayudó a inspirar el movimiento.

En 1973, Phyllis tenía seis años y vivía con su abuela en la reserva de Dog Creek, en la Columbia Británica. Antes de comenzar su experiencia en la escuela residencial St. Joseph Mission, su abuela consiguió comprarle algo muy especial: un conjunto nuevo para su primer día de colegio. Phyllis eligió una camiseta naranja brillante.
Era nueva, llamativa y especial. Para una niña que estaba a punto de comenzar una nueva etapa, aquella camiseta representaba ilusión y pertenencia. Pero cuando llegó a la escuela residencial, le quitaron su ropa, incluida aquella camiseta naranja. Nunca volvió a verla.
La experiencia quedó grabada en su memoria. Décadas después, cuando Phyllis compartió públicamente su historia, aquella camiseta se convirtió en mucho más que un recuerdo personal. Se convirtió en un símbolo. El símbolo de una historia que necesitaba ser escuchada.
La camiseta naranja se ha convertido en un símbolo de recuerdo. Pero también es una invitación a escuchar y aprender.
La historia de Phyllis ayuda a comprender el impacto que tuvo el sistema de escuelas residenciales sobre niños, familias y comunidades indígenas, y por qué la verdad y la reconciliación forman parte de las conversaciones que continúan en Canadá.
Hoy, el Orange Shirt Day es una oportunidad para recordar a quienes vivieron estas experiencias, escuchar a las comunidades indígenas y promover el conocimiento y la reflexión sobre este capítulo de la historia canadiense.
Desde 2021, el 30 de septiembre se conmemora oficialmente en Canadá como el National Day for Truth and Reconciliation.
Conocer un país también significa conocer su historia
Cuando pensamos en Canadá, probablemente nos vienen a la cabeza sus grandes paisajes, sus ciudades, sus deportes, sus lagos o sus impresionantes parques naturales.
Pero un país es mucho más que aquello que vemos.
También son sus historias, sus comunidades y las diferentes culturas que forman parte de él.
Por eso, conocer iniciativas como Every Child Matters permite a quienes visitan o estudian en Canadá acercarse a una realidad que forma parte del país y comprender mejor el contexto en el que viven.
Y precisamente ahí aparece uno de los grandes valores de una experiencia internacional: la posibilidad de aprender directamente del lugar que te acoge.
Una sociedad construida desde la diversidad
Canadá es conocido por su multiculturalidad: Personas con diferentes orígenes, lenguas, culturas y tradiciones forman parte de su sociedad. Esa diversidad se refleja también en muchos colegios, donde estudiantes de diferentes procedencias comparten aulas, actividades y experiencias.
Para un estudiante internacional, significa encontrarse cada día con nuevas perspectivas.
Quizá conozcas una tradición que nunca habías visto. Pruebes una comida diferente. Celebres una festividad desconocida. O simplemente tengas una conversación con alguien cuya historia sea completamente diferente a la tuya. No hace falta viajar miles de kilómetros para descubrir el mundo.
A veces, el mundo está sentado en la mesa de al lado.
La comunidad también forma parte de la experiencia
Y es precisamente esa diversidad la que puede convertirse en comunidad.
En Canadá, la vida escolar va mucho más allá de las clases: deportes, clubes, actividades, eventos y proyectos reúnen a estudiantes con intereses y procedencias diferentes.
Para alguien que llega desde otro país, estos espacios son una oportunidad para integrarse, hacer amigos y sentirse parte de su nuevo entorno. Porque una experiencia internacional no consiste únicamente en observar una cultura diferente desde fuera. Consiste en participar en ella.
Estudiar en Canadá: aprender viviendo
Esta es quizá una de las grandes diferencias entre estudiar en el extranjero y aprender sobre un país desde la distancia.
Cuando estudias en Canadá, el aprendizaje ocurre también fuera del aula. Aprendes inglés mientras haces nuevos amigos. Descubres costumbres compartiendo el día a día con tu familia de acogida. Conoces nuevas perspectivas en clase. Participas en actividades de tu colegio. Y descubres historias como la de Every Child Matters que probablemente nunca habías conocido antes.
En McGrath creemos que esa es una de las grandes oportunidades de estudiar en Canadá
No limitarse a visitar el país:
Vivirlo.
Conocerlo.
Compartirlo.
Y entender que detrás de cada lugar existen personas, historias y culturas que merecen ser escuchadas.
¿Y si tu próxima historia empieza en Canadá?
Estudia en Canadá, vive una experiencia internacional y descubre el país desde dentro: su cultura, sus comunidades, sus paisajes y todo lo que tiene que ofrecer.
Contacta con McGrath y empieza a planear hoy tu experiencia canadiense. 🍁
Porque cuando cruzas una frontera para estudiar, no solo llevas una maleta.
Llevas tu propia historia. Y vuelves con muchas más.
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